Las
borrosas fronteras geográficas que produce
la digitalidad global, se materializan de forma
sonora en la nueva exploración de Filtro:
Región 4. El intercambio cultural que se
produce a través de los medios digitales
ha generado una maleabilidad cultural. Como una
migración que traza una ruta rizomática,
carente de un centro, un punto de partida específico,
la trayectoria del dub y sus derivados, filtrada
a través de fenómenos como el grime
y el dubstep inglés, y reencontrándose
con elementos locales específicos, está
presente hoy más que nunca en un gran espectro
de la cultura popular: desde el boom del reggaeton
en la radio de todo el mundo, hasta la imagen
de los canales de videos. El reconocimiento de
estos múltiples ritmos y sonidos como parte
de sus raíces gira en la órbita
de varios de los productores independientes de
música electrónica mexicana.
En Región 4 se crea un diálogo entre
la música dancehall jamaicana, el reggaeton
y los sonidos y tendencias propios de los artistas
del sello, las cuales se agrupadan principalmente
dentro de los terrenos del dancefloor minimal
y el idm. Así, sonoridades provenientes
de la Región 4 [la cual incluye Australia,
Nueva Zelanda, islas del Pacífico, América
Central, México, Sudamérica y el
Caribe] confluyen en un mismo punto para ser transformadas
en un híbrido que además de dar
lo suficiente para reflexionar en torno al circuito
tecnología/cultura pone de manifiesto tanto
las influencias como la evolución y la
identidad musical renovada del sello. Resulta
paradójico que códigos regionales
creados arbitrariamente para controlar el acceso
a contenidos digitales dependiendo la zona geográfica,
funcionen inversamente a nivel conceptual para
producir una reinterpretación de los sonidos
de la región .
La más reciente incorporación al
catálogo de Filtro, Rivel, productor oriundo
de California, expone su visión Ruff Bizzness
del dancehall, a través de oscuros bajos
que se fusionan vocales de raíces isleñas.
Karras in dub contribuye con sus distintivas resonancias
dubby y ecos de textura metálica que rinden
tributo a las raíces más clásicas
del dub con su track "Río bamba",
mientras que Lao, decide abordar al género
desde la perspectiva del minimal techno, creando
con su particular track "Zooka",una
fusion contundente del dub análogo con
el digital.
Con "Bitskit", Plug reduce el dancehall
a mínimas frecuencias frías y digitales,
que de alguna forma logran conservar la cálidez
propia del dub. En la línea de sonidos
pensados para la pista de baile, Destreza, ejecuta
su visión de la soca, alterando el espíritu
soul de este género y utilizando texturas
vidriosas para amplificar el ritmo del calipso,
creando con "Like tigers in the back of your
seat car", un equilibrio sonoro entre ritmos
orgánicos y matices digitales.
Amplificando la temperatura sonora del reggaeton
y dispuesto a llevarla al límite técnico
de la música laptop, MHV altera las frecuencias
de este género masivamente aclamado y fusiona
con drills en "38 grados". Los sobresaltos
del cut and paste digital toman forma de dancehall
en el track de los Copy Violators, dupla tapatía
próxima a presentar un ep en Filtro. Kampion,
aborda las posibilidades electrónicas de
la música caribeña con el track
"Popotla Sound Machine", una desconstrucción
total del reggaeton para ofrecer un sonido bailable
de multiples fragmentaciones, el track cuenta
con el apoyo visual del primer netvideo de Filtro,
el cual fue creado por Arturo Gil de Xnografikz,
utilizando la misma técnica de microsampling
de audio, para la producción visual. Con
el lanzamiento online de este video, entramos
en una nueva etapa en la que asumimos con mayor
compromiso los aspectos gráficos, visuales
y de diseño y en la que buscamos romper
con nuestros propios esquemas, dejando en evidencia
nuestros orígenes multidisciplinarios.

The
blurry geographic frontiers produced by digital
globality materialize in the shape of Filtro’s
new search: Región 4. The cultural exchange
produced through the digital medium has generated
a cultural malleability. Much like a migration
that traces a center less, rhizomatic path without
a defined starting point, the trajectory of Dub
and all of its derivations, filtered through phenomena
like grime or British dubstep, and finding itself
again with specific local elements, is present
today more than ever in a great spectrum of pop
culture: from the reggaeton boom in worldwide
radio, to the image of music channels. The recognition
of these various rhythms and sounds as part of
its roots rotates in the orbit of anything but
few Mexican independent electronic music producers.
Región
4 creates a dialogue between Jamaican dancehall,
reggaeton, and the sounds and tendencies of the
label’s own artists, who usually group themselves
in the realm of minimal dancefloor and IDM. This
way, sonorities pertaining to the region 4 (which
includes Australia, New Zealand, the pacific islands,
central America, Mexico, South America, and the
Caribbean islands) flow through the same point
to be transformed into a hybrid that not only
gives enough to reflect on the technology/culture
circuit, but also puts into a manifesto the influences,
evolution, and the label’s renovated musical
identity. It results paradoxical that arbitrarily
generated regional codes created to control the
access to digital content depending on the geographical
zone work in an opposite fashion at a conceptual
level to produce a new interpretation of the sounds
of region 4.
The
newest addition to Filtro’s catalogue, Rivel,
a California native producer, exposes his vision
Ruff Bizzness from dancehall through obscure lows
fused with island rooted vocals. Through his track
“Rio Bamba”, Karras in dub contributes
his distinctive dubby resonance and metallic textured
echoes to offer tribute to dub’s most classic
roots, while Lao decides to engage the genre from
the perspective of minimal techno, creating a
peculiar track called “Zooka”, a clear
fusion of analogous and digital dub.
With “Bitskit”, Plug reduces dancehall
to mere cold and digital frequencies that manage
in someway to keep dub’s singular warmth.
In the line of sounds designed for the dance floor,
Destreza executes his vision of soca, changing
the soul spirit of this genre and using glassy
textures to amplify the rhythm of calypso, creating
a sonorous equilibrium between organic rhythms
and digital variations with “Like tigers
in the back of your car seat”.
Amplifying
the sonorous temperature of reggaeton and set
to take it to the technical limit of laptop music,
MHV alters the frequencies of this massively acclaimed
genre and fuses drills in “38 grados”.
The overlaps of digital cut and paste take the
shape of dancehall in the track of the copy Violators,
a duet from Guadalajara next to present an ep
with Filtro. Kampion engages the electronic possibilities
of Caribbean music with the track “Popotla
Sound Machine”, a complete deconstruction
of reggaeton that offers a danceable sound of
various fragmentations. The track counts with
the visual support of Filtro’s first netvideo
created by Arturo Gil from Xnografikz
using the same technique of audio microsampling
for visual production. With the online release
of this video, we enter a new stage where we assume
a great dedication to the aspects of graphics,
visuals, and design and a search for the deconstruction
of our own schemes, leaving in evidence our own
multi-disciplinarian origins.
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